Ekaitz (Tormenta). Hay momentos en los que cuando menos te lo esperas escuchas o lees algo y encuentras la clave de muchas cosas.
Siempre he sido de las personas que se mueve por la vida a golpe de sentimiento, a golpe de impulso, aunque luego sea capaz de darle muchas vueltas a lo mismo, e intentar racionalizarlo de alguna manera. Si algo no me llama, no me enamora en un instante, es muy complicado que llegue a convertirse en algo importante.
Hay un segundo en el que las personas, los lugares, o las cosas tienen un destello especial que normalmente consigue ganarme para siempre.
Algo así me pasó cuando leí esta palabra por primera vez, sin saber incluso lo que significaba. Cuando supe que era una tormenta, entendí el destello, y supe que era la mejor palabra para definir todo lo que me estaba pasando. Y desde entonces la hice mía.
Gracias desde aquí a quien me la regaló. Son éstos los detalles que valoras siempre.


Bella palabra y bella foto.
Verdad que sí? De la foto tambien me enamoré nada más verla...dan ganas de darse un paseíto por San Sebastián...
Muchas gracias Johnny, eres mi primer comentario! Me encanta que haya sido un superhéroe, esto tiene que ser una buena señal!
Un beso!
"Maite dut
izarren distira gauean,
ekaitz ondoko barenak
amets ortzia
estali arren"
"Amo el brillo de las estrellas al anochecer
aunque la calma tras la tormenta
esconda mi anhelado firmamento..."
Es un trocito de una canción que escuche hace tiempo. Habla de como bailar con elegantes tormentas a sabiendas que cuando su música pare va a terminar contigo.
Ahora se que somos, que soy así. Que muero un poquito cada día (y muy agusto) si tengo mi tormenta cerca.
No me importa, como no me importa tampoco pasear por ese puerto de tu foto a pesar de saber que no hay nadie esperando mi regreso.
Las palabras como Ekaitz tienen todo ese poder. Por eso hoy quiero regalarte mi nombre. Es la continuación de ella, Zirrara es la emoción, la sensación, la impresión y el sentimiento todo en uno, es lo que te deja Ekaitz cuando se marcha.
Entre las dos espero que pronto esa niña, la que me tiene loco, deje de estár perdida. Sino, siempre tiene una playa a la que llegar en el pequeño corazón de este duende belga...
Eskerrik asko Ekaitz...